La expansión de los hoteles boutique

Los hoteles boutique son, desde hace 30 años, una de las opciones más barajadas por los viajantes. Tanto si vamos por nuestra cuenta, como si viajamos por motivos de negocios, un hotel boutique puede ser el sitio más adecuado para disfrutar de un ambiente íntimo y con una atención exquisita. El concepto de hotel boutique surge como tal en los años 80 y desde entonces se caracterizaron por una ubicación y un diseño muy particular. Nueva York es “la cuna” de los hoteles boutique, que sufrieron un gran auge alrededor de 1990. Estos complejos ocuparon el lugar que dejaron las grandes cadenas hoteleras.

En líneas generales, los rasgos típicos de los hoteles boutique son su fisonomía y su diseño propios y elegantes, además de un ambiente decorativo muy íntimo; una ubicación urbana, dado que se sitúan en los centros de las ciudades y concretamente en zonas de compras, y un servicio personalizado que hace que cada cliente se sienta como un verdadero invitado.

 

boutique

 

En suma, se trata de hoteles con un estilo vanguardista, con un servicio personalizado destinado a los clientes más exigentes y, por lo general, independientes de las grandes compañías hoteleras. Lo más frecuente es que no tengan más de 200 habitaciones y que todas ellas ofrezcan una estancia tranquila en un ambiente íntimo, independientemente del tipo de cliente que se trate.

La relevancia que está adquiriendo este tipo de hoteles aumenta a pasos agigantados en todo el mundo. Concretamente en nuestro país, supone una reinvención del sector, cambiando la idea típica de los hoteles tradicionales, por otros más modernos y sofisticados, y con una mayor adaptación a las necesidades de los clientes. En el caso de Valencia, concretamente, los visitantes pueden disfrutar de hoteles boutique perfectamente ubicados junto a los centros culturales y a los monumentos más representativos de la ciudad como pueden ser la lonja, el mercado central o el barrio gótico.

En cualquier caso, el perfil de cliente de estos hoteles es mucho más cosmopolita que los turistas tradicionales, ya que las prestaciones y los servicios son bastante diferentes y con una vertiente mucho más moderna.